Un cliente es siempre una oportunidad de negocio y cada cliente tiene sus propios motivos para confiar en nuestra compañía. Entre ellos, encontramos motivos tangibles y racionales y motivos intangibles o emocionales.
Los primeros, van a depender de factores púramente empresariales y son una vía importante de captación de nuevos clientes. Sin embargo, en un mercado donde cada vez la oferta de productos y servicios es más similar, las relaciones emocionales que establecemos con nuestros clientes crean vínculos que se traducen en confianza y afinidad emocional; en definitiva, en una relación duradera de negocio y de fidelización empresarial. Podemos hablar, en este caso de clientes emocionales. Surge entonces el marketing one to one, basado en la relación personalizada e individual con este cliente emocional y no solo en relaciones económicas o empresariales. De este modo de entender la relación cliente-empresa, surge el marketing navideño como una forma de profundizar en la relación emocional con nuestros clientes.
El marketing navideño, o las acciones dirigidas a felicitar la Navidad o el Nuevo Año a nuestros clientes, se han convertido en una práctica generalizada a nivel empresarial. Ahora, el reto está en distinguirse frente al aluvión de acciones, christmas, regalos, etc. entre los que inevitablemente está la competencia.
Es aquí donde una agencia de publicidad aporta un valor añadido diferenciador. La capacidad de pensar diferente y de articular acciones conjuntas para crear una sensación de cercanía y calidez con nuestro cliente, es la ventaja fundamental de contar con profesionales de la creatividad que trabajan sobre la percepción y la emoción del público destinatario.
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Rocío Martínez Alonso Departamento de Servicios al Cliente rocio@grupohh.com |